En el diagnóstico moderno, la precisión del laboratorio depende de lo que sucede antes de que una muestra llegue al analizador. Muchos errores de laboratorio ocurren en la fase preanalítica. Esto hace que los contenedores de recolección de muestras sean una parte importante de los flujos de trabajo clínicos diarios.
Los flujos de trabajo in vitro modernos necesitan más que consumibles de laboratorio básicos. Requieren un sistema de producto confiable que respalde resultados reproducibles, control de contaminación y eficiencia del flujo de trabajo diario.
Las marcas de dispositivos médicos y farmacéuticas a menudo enfrentan el mismo desafío: cómo llevar productos al mercado rápidamente y al mismo tiempo cumplir con estrictos requisitos regulatorios, de seguridad y de rendimiento. Los componentes de plástico estándar disponibles en el mercado pueden parecer convenientes al principio.